Ser parte de Águilas Guadalupanas  es una lección de vida
Por Sergio Zacarías.

En diciembre de 2012 a mi esposa y a mi Dios nos bendijo con la oportunidad de ser parte de Águilas Guadalupanas, tiempo atrás fuimos parte de un grupo que se llamaba “sígueme”. Desde el momento que nos pidieron ser parte de Águilas Guadalupanas nos lleno de ilusiones y alegría.

Poco a poco nos hicimos parte de la familia de cada uno de los chicos, formamos nuestra propia familia y se creo un lazo y un vinculo inquebrantable con los ellos, conocimos sus situaciones, sus problemas, sus alegrías e ilusiones, llegamos a ser mas que amigos de cada uno de ellos gracias a la bendición de nuestra Madre Maria.
Todo este trabajo adicional a nuestras actividades diarias lejos de agobiarnos nos satisface a mi esposa y a mi, durante este tiempo hemos vuelto a descubrir las bendiciones que tiene DIOS para nosotros y la oportunidad que nos brinda dia a dia para poder ayudar, para poder compartir las bendiciones de las que somos parte, en lo personal DIOS siempre me da lecciones de vida, dia a dia me enseña cosas distintas. Tenemos la bendición de tener una hija la cual comparte todo este trabajo con nosotros.


Ser parte de Águilas Guadalupanas  es una lección de vida, es ver de forma distinta el trabajo que se realiza dentro de la iglesia, es ser parte de las circunstancias de los miembros de Águilas Guadalupanas es vivir con ellos, es ser felices con ellos, es amar a María y difundir su amor, es llegar a Cristo por la mano de María.